CERRADURAS EMBUTIDAS, ¿QUÉ SON?

Llamamos cerraduras embutidas a aquellas cerraduras que se encuentran empotradas en el lateral de las puertas. Este tipo de cerraduras son muy sutiles, discretas y elegantes, ya que solo podemos ver el hueco para la llave, el resto del cuerpo de la cerradura queda oculto en el interior de la puerta, lo que da a la puerta un toque diferente.

Además de sus características decorativas si te decides por un modelo de cerradura embutida de seguridad comprobaras que son igual de resistentes y seguras que las cerraduras más convencionales y que cuentan con todos los elementos de seguridad necesarios para impedir que sean manipuladas de ningún modo.

 

INSTALACIÓN DE UNA CERRADURA EMBUTIDA

Una de las ventajas de este tipo de cerradura es que es de fácil instalación. Siempre es recomendable que la instalación sea realizada por un verdadero cerrajero 24h Ribarroja profesional, ya que una instalación defectuosa es peligrosa y puede permitir a los ladrones forzar cualquier cerradura, por segura que esta sea, al crear puntos débiles.

Pero si eres un poco manitas y prefieres ahorrarte el dinero puedes hacerlo tú mismo, siempre y cuando cuentes con el material necesario y tengas mucho cuidado de hacerlo bien hecho.

Para instalar esta cerradura necesitaremos los siguientes elementos:

  • Taladradora con brocas para madera y otras para metal
  • Un formón
  • Destornillador
  • Una corona dentada
  • Lima
  • Un metro

Si tienes la suerte de contar con todas estas herramientas puedes aventurarte a hacer la instalación por tu cuenta, sino es así la opción más sencilla será llamar a un cerrajero.

Si tu puerta ya tiene una cerradura la instalación será mucho más fácil, ya que solo hay que hacer un cambio y no habrás de preocuparte por el trabajo duro. Recuerda que has de tener muy en cuenta el sentido de abertura de la puerta y las medidas de tu antigua cerradura, para adquirir la cerradura correcta y facilitar la instalación.

Si por el contrario tu puerta es nueva y no tienen cerradura, el proceso será un poco más difícil pero no pasa nada. Si sigues estos sencillos pasos podrás hacerlo tú mismo.

  • Empezaremos por marcar la zona donde queramos instalar la puerta, hemos de medir la altura a la que queremos que se encuentre la manivela. Tomate tu tiempo ten mucho cuidado para asegurar que las medidas son las correctas.
  • A continuación utilizaremos la taladradora con tope para evitar traspasar la puerta o hacer agujeros demasiado profundos. Mucho cuidado en este paso ya que si nos pasamos estropearemos la puerta y este será un error que pagaremos caro.
  • Afinaremos el trabajo de la taladradora con el formón y la lima para conseguir el agüero perfecto donde encaje tu nueva cerradura embutida. Otra vez iremos comprobando poco a poco las medidas, la profundidad etc. Para asegurar que la caja de la cerradura encaja a la perfección. Recuerda que una mala instalación le restara efectividad a nuestra cerradura.
  • Ahora debemos de cambiar el bombín, es aquí donde utilizaremos la corona dentada para hacer el agujero.
  • Finalizaremos la instalación con una capa de chapa protectora y los embellecedores.

Si la puerta es metálica los a seguir pasos son iguales pero tardaremos más tiempo debido a la resistencia del material.

Si tu puerta tenía una cerradura el cambio será fácil sobre todo si las cerraduras son de la misma marca y de las mismas medidas. Esto se puede hacer fácilmente. Si no tiene cerradura es recomendable que requieras la asistencia de un profesional, es decir que llames a un cerrajero, porque cualquier error en la instalación te saldrá más caro al final. Bien porque debas de comprar nuevos materiales o bien porque no instales bien al cerradura y los ladrones aprovechen la ocasión para robarte.

En esta situación no vale la pena el riesgo, es mejor pagar, los servicios de un profesional y no correr el riesgo de ser robados. Puede que nos parezca caro al principio pero si esto nos evita un robo habrá valido la pena. Es una inversión a largo plazo.

 

¿CÓMO SABER QUE CERRADURA EMBUTIDA DEBEMOS DE COMPRAR?

Lo primero es tener claro apara que la queremos, es decir, en qué tipo de puerta vamos a instalarla y que va a estar protegiendo. Hemos de tener claro su uso y función para sabe cuánto dinero queremos invertir en ella.

Hay muchas cerraduras disponibles en el mercado, todas son diferentes, aunque cumplen un mismo propósito. Podemos encontrarlas con diferentes elementos de seguridad, tamaños, y materiales y diferentes precios. Pero para ser claros la seguridad se paga. Cuanto más segura queramos que sea nuestra cerradura más aumentara el precio final. Eso sí, una cerradura súper segura instalada en una puerta que no lo es sigue siendo un riesgo. La opción que nos da más garantías es un tándem de puerta y cerradura de seguridad, pero esto evidentemente es muy caro.

Lo mejor es mirar entre varias marcas líderes y de calidad demostrada y comparar precios. Debemos de tener un presupuesto alto para poder adquirir una cerradura que nos ofrezca una seguridad real. Las marcas reconocidas por su calidad, tienen profesionales expertos e invierten e investigan en mejorar sus sistemas de seguridad. No son líderes de mercado por casualidad, lo son por buenas razones, así que confía en ellas. Aunque es verdad que los cerrajeros pueden recomendarte otras marcas un poco menos conocidas a nivel general pero que estén dando buenos resultados. Si tienes un cerrajero de confianza con quien consultar no lo dudes, antes de hacer una compra consulta a un experto en la materia.

Como elementos básicos tu nueva cerradura deberá de tener sistemas anti bumping, anti palanca, anti ganzúas y un sistema de bloqueo ante manipulación sería muy recomendable. Si tienen todos estos sistemas te garantiza seguridad ante las técnicas más usadas por los ladrones.

Y recuerda que muchas veces los ladrones entran por puertas traseras o ventanas, así que para mantener tu casa más segura chequea las medidas de seguridad de todos los accesos a tu vivienda. Tal vez hagas una gran inversión en tu puerta principal pero descuides un balcón o la puerta del jardín. Los ladrones siempre buscaran el punto débil y que les facilite la entrada y salida rápidas. Y si tu puerta principal es un reto muy grande buscaran opciones más fáciles, no se las des.